USANA ELGUEA. 20minutos.es
Forjar un futuro en un país que no es el tuyo no es sencillo. Algunos lo han conseguido con esfuerzo, pero otros no descartan volver cuando ven que la situación económica en nuestro país es cada vez es peor.
Calin, Rumanía: «Entré ilegal y ahora quiero comprarme un piso»
Llegó en autobús desde Rumanía e intentó entrar a España por la frontera de Irún (Guipúzcoa), pero «me echaron para atrás, la cosa era difícil y tuve que entrar como ilegal». Calin encontró trabajo en Madrid, en un restaurante, y logró el permiso de residencia acogiéndose a la figura de arraigo. Trabajó en el restaurante durante tres años y luego encontró un empleo mejor pagado como fontanero.
Calin tiene un sueldo de 1.500 euros mensuales; Cristina cobra 1.300 mensuales. Juntos forman una pareja más en vías de hipotecarse.
BIO Calin Marginean nació en Cluj hace 30 años. «Vine a España en enero de 2000, mitad por aventura, mitad por intentar tener una vida mejor». Ahora quiere comprar piso aprovechando la bajada de precios.
Darwin y Marcela, Ecuador: «Volveremos a Ecuador si sigo sin tener trabajo»
Marcela trabaja sin contrato cuidando a una señora, y él lleva un año y medio en el paro. Trabajaba haciendo reformas para una empresa y ahora cobra 400 euros al mes desde que se le acabó el subsidio, pero ya sólo le quedan tres meses.
Viven en una casa de alquiler por la que pagan 320 euros, y tienen dos bebés, de dos años y cuatro meses y de tres meses. Los dos niños han nacido en España, pero sólo el mayor tiene la nacionalidad, cuando nació la pequeña las normas habían cambiado. Darwin y Marcela llegaron a España cuando no era necesario presentar un visado, pero ahora el desempleo les hace replantearse su vida. «Aquí nos quedaremos un poco más, pero si no encontramos trabajo habrá que regresar». «En Ecuador podemos vivir sin tener que pagar alquiler», recuerda Darwin. No se quejan del trato que les han dado en España. «Mi jefe era superbuena gente, pero no le salían obras y tuvo que despedirme, él me contrato sin papeles y luego me los hizo».
BIO Darwin Flores (27 años) y Marcela Murillo (26) son un matrimonio de ecuatorianos y viven en Valencia. Ella llegó en 2001 y él, en 2003. Tienen permiso de trabajo, de residencia y dos hijos pequeños.
Thami, Marruecos: «Cambiar de país y de idioma no fue fácil»
BIO Thami tiene 36 años, nació en Marruecos y llegó a España hace diez como estudiante de Derecho. «No me resultó sencillo, porque cambié de país, de idioma…, pero con el tiempo los problemas van desapareciendo».
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